martes, 7 de agosto de 2012

Capítulo 5. LAS TERTULIAS DE LOS VIERNES Y EL TOQUE EN LOS PREMIOS BERNI.


Poco a poco los programas iban cayendo. Hay cosas que recuerdo vagamente porque la atención la tenía que repartir entre la parte periodística, la parte empresarial, la parte de director de ventas con las televendedoras haciendo marcha y llevar el conjunto de la emisora. Este hecho al final pesó y bastante en el devenir de la emisora. El tener que controlar todo con poca colaboración o nula en momentos de gente que pensé que estaba por la labor.

Y hay quien si que estaba por la labor pero con matices. Una labor que era lo que el pensaba que tenía que ser olvidándose que no era más que un empleado que desempeñaba una función y que tenía un jefe que era quien decidía lo que había que hacer. Todavía no le pongáis cara a nadie porque fueron varias las personas que sufrieron este virus, creer que sin ellos la emisora no saldría adelante. Todo llega.

Las tertulias de los viernes supusieron uno de los momentos mas interesantes de la semana. Era el contrapunto al resto de la semana que nos deparaba de lunes a jueves programas distendidos, divertidos y desenfadados. Los viernes la cosa se ponía mas seria y cada viernes tratábamos varios puntos de la actualidad. En tan solo unos cuantos viernes se desplegó un interés muy grande por lo que sucedía en las fallas.

Por primera vez en la radio, las tertulias no eran cortitas, con los mismos contertulios o basadas en temas “dulces”. Ahora eran largas, de dos horas, intensas y con un contenido hasta entonces poco visto.

Música y Fallas Radio comenzaba a ser diferente. Y eso con tan solo 3 ó 4 horas diarias. Por estas tertulias pasaron muchos personajes de la fiesta. Como más llamativos recuerdo a Gabriel Gil quien saldrá en varios capítulos, Pepe Boix, entonces presidente de la agrupación Gran Vía, José Luis Vaello, entonces presidente de la agrupación Centro, Julio Torrás, entonces empleado de Armiñana en Nou Campanar, Javi Tejero a quien formulé una pregunta que aún hoy me sigo haciendo: “Quien juzga a los jurados”, Pascual Pérez quien también fue protagonista muy activo de un episodio de “plagio radiofónico” que ya recordaré más adelante y que a pesar de todo volvió a nuestro programa años más tarde como colaborador de Rai en el “Casal Fallero” (para que veáis lo rencoroso que soy) y otros muchos que irán saliendo en otros capítulos.

Ya para entonces me iba saliendo la vena crítica con las injusticias y Vicente prefería mantenerse al margen dejándome la moderación y la participación mas “espinosa” para mi. Cada uno íbamos tomando posiciones.

Solo llevábamos un mes y medio así cuando vino el primer toque de atención.

Nos invitaron a la cena de los Premios Berni. Fuimos mi mujer, Gloria, y yo como habíamos en otros años desde que en aquel año 2005 entrevisté a Checa como presidente y a Laura Dolz como fallera mayor de la falla Marqués de Montortal-Berni Catalá quien luego sería corte de honor, siendo popular por ser la pareja de corte de Vanesa Romero, la corte “ausente” del año de Lucía Gil. Casi siempre iba ella sola. Aquel año iba a ser diferente los “Berni” para mí.

Nos sentaron en la mesa de “medios” y cuando llegamos, varios representantes de otros medios comenzaron a decirnos cosas que desde luego me sorprendieron. No era una hostilidad manifiesta pero era el inicio de mi poca sintonía con otros medios de comunicación. No con todos, hay que decirlo, pero sin con varios significativos.

Me decía que iba a ser difícil llegar a Navidad, que no se sostendría mucho, que era una idea poco afortunada y varias lindezas. Hoy, con el paso del tiempo y los hechos que han sucedido veo que era una gran dosis de celos que con el tiempo se manifestó de forma importante.

Tras la cena, Gloria me dijo: “Pepe, ¿Dónde nos hemos metido?

Estas palabra me llegaron muy hondo, era a finales de noviembre y tan solo hacía mes y medio que teníamos el programa en marcha. Mil preguntas me rondaron la cabeza. Entonces aún no tenía personas de confianza que me pudieran poner en equilibrio mis ideas emanadas de aquella cena donde no vi nada de simpatía por parte de ninguno de los que se sentaron junto a nosotros, el único que vi mas cercano y que guardó las formas fue Kepa Llona que entonces tenía un programa en una emisora que actualmente ya no existe.

Pero la dinámica del programa desde el siguiente lunes disipó rápidamente las dudas porque todo seguía en aumento.

Esto me hizo pensar que los otros medios no veían con buenos ojos el proyecto y la dimensión que estaba tomando la emisora molestaba y bastante. Y eso que durante los primeros meses hicimos participar a casi todos los medios en nuestro programa tratando de “integrarlos” en nuestra emisora. Pero el intento fue en vano como se vio posteriormente cuando se desata definitivamente “La guerra de los medios falleros”. Pero aún faltaba un año.

La cena marcó y desde entonces cual perro de caza me puso en guardia sobre todo lo que se movía. A eso añado un hecho que se repite a lo largo de los años por parte de la Delegación de Medios… o quien sea, porque a fecha de hoy aún nadie me ha aclarado quien maneja los entresijos de “fallas.com”.

Y me explico, me empecé a dar cuenta que en la web oficial eramos obviados, como si no existiéramos. Y aunque todo el mundo hablaba de nosotros, en Junta era como si no existiéramos, bueno en Junta no, en “fallas.com”. Esto derivó en una carta que le envíe a Félix por el malestar que nos envuelve la forma tan descarada de ningunearnos durante mucho tiempo en “fallas.com”. Por cierto, que aún no he tenido respuesta. Y es la hora que no la espero. Cuando llegue ese momento la reproduciré porque fue entregada por Registro de entrada.

Pero los programas seguían y seguían. Los invitados a las entrevistas, cuando les llamábamos ya sabían quienes éramos y eso nos hacía tener mas ilusión cada día. Además los oyentes iban aceptando los números de oyente y teníamos un aumento de publicidad. Era como un sueño. Cuando acabábamos cada programa era como una sensación de haber terminado una etapa en el Tourmalet destacado quedando primeros en la General.

Y eso compensaba los sinsabores de lo que se cocía fuera.

Las llamadas de los oyentes iban también en aumento y se convertían en parte importante de los programas, llegando incluso a haber programas que la mayor parte eran los propios oyentes quienes participaban.

Eran momentos dulces y con un sabor de lo creado desde la nada que nos permitía vivir en una nube. Además las invitaciones a actos de las fallas se sucedían. Pero era una popularidad que había que administrar bien pues era mas escandalosa que real. Aún había mucha gente que no nos conocía. Y es un error pensar que porque 10 amiguetes te dicen que bien lo haces pensar que eres una estrella de la radio. Y hubo quien manejó bien este tema y hubo quien no aceptó que la popularidad se debe a que estas en un medio que te paga por salir en la radio pero que no deja de ser una empresa que te ha contratado y te debes a tu jefe.

Esto no era ajeno en Junta y los contactos con la cúpula comenzaron de inmediato.

En el próximo capítulo hablaré de la cúpula de entonces con especial mención a Begoña de la Concepción quien participó en un programa creando polémica. También hablaré de la primera visita de Félix a la radio que también supuso un espaldarazo a nuestra labor.

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